Temblor de 3.5 en Nuevo León: ¿por qué se sintió más fuerte?

El Servicio Sismológico Nacional no reportó daños ni personas lesionadas por este movimiento.

QUINTANA ROO. (14 de agosto de 2026).— Un temblor de magnitud 3.5 registrado la noche de este viernes en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, volvió a poner sobre la mesa una interrogante común entre la ciudadanía: ¿por qué un evento de baja intensidad genera tanto revuelo en el noreste del país cuando en el sur ocurren sismos mucho mayores a diario?

De acuerdo con el reporte del Servicio Sismológico Nacional (SSN) de la UNAM, el sismo ocurrió a las 21:06 horas (tiempo de Quintana Roo / 20:06 h tiempo del Centro) a una profundidad de apenas 5.0 kilómetros. Aunque no se reportaron personas lesionadas ni daños estructurales, la percepción del movimiento en varios puntos de la Zona Metropolitana de Monterrey provocó una rápida reacción en redes sociales y la movilización preventiva de corporaciones de auxilio.

La geografía del riesgo: El noreste fuera de la «zona caliente»

La relevancia de este evento no radica en su magnitud, sino en dónde ocurrió.

De acuerdo con el mapa de sismicidad del SSN —que en el último año registró cerca de 40,000 epicentros en todo el país—, la actividad telúrica en México está sumamente concentrada. Tan solo tres estados del Pacífico abarcan la mayoría de los eventos registrados:

  • Oaxaca: 19.2 % de los sismos del país.
  • Chiapas: 18.9 %
  • Guerrero: 16.1 %

En contraste, el estado de Nuevo León se ubica en una región de baja a moderada sismicidad. Mientras que los habitantes del sur y centro del país están habituados a la dinámica sísmica por el choque de las placas de Cocos y del Caribe, en el noreste mexicano un temblor continúa siendo un suceso poco frecuente y que rompe con la normalidad cotidiana.

Poca profundidad: La clave de por qué se siente más

Otro factor determinante en la percepción ciudadana fue la escasa profundidad del epicentro ($5.0\text{ km}$).

A diferencia de los sismos en las costas del sur —que suelen ocurrir a decenas de kilómetros bajo la superficie o mar adentro—, un microtemblor somero libera su energía muy cerca de las construcciones y de la población. Esto hace que, aunque la energía total sea baja, se perciba localmente como una sacudida repentina o un estruendo subterráneo.

Botón volver arriba