@lopezobrador_ firma Acuerdo Nacional de Salud con gobernadores del sur-sureste

Mérida, 14 diciembre (Infoqroo).-El Presidente, Andrés Manuel López Obrador, presentó hoy aquí, junto con ocho gobernadores, entre ellos el de Quintana Roo, Carlos Joaquín González,  su programa de salud en el que prevé “federalizar” todas las instancias del ramo, de los tres órdenes de gobierno, en una sola.
Esto, dijo, a fin de mejorar la atención a los mexicanos y con énfasis especial en los sectores más marginados y a quienes carecen de servicios de salud, para lo cual anunció que borrarán el cuadro básico, a fin de surtir de las medicinas necesarias a los mexicano que padezcan enfermedades que las requieran.
En un acto en el que ambos (López y Joaquín) firmaron de manera conjunta con otros siete gobernadores del sur-sureste del país el acuerdo para garantizar el derecho de acceso a los servicios de salud y medicamentos gratuitos de la población sin seguridad social, López Obrador dijo que buscan garantizar la salud de todos los mexicanos, con atención y medicamentos gratuitos.
De guayabera blanca, como todos sus alternantes en el presídium, el político tabasqueño explicó que buscan alcanzar los niveles de salud de países del primer mundo, tales como como Dinamarca y Canadá, donde hay un Estado de Bienestar.
Para ello, explicó, van a iniciar en las provincias de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Chiapas, Tabasco, Veracruz, Oaxaca y Guerrero, cuyos gobernadores, en su totalidad, asistieron al acto en el centro Internacional de Congresos de esta capital.
Anticipó que esto ocurrirá en los próximos seis meses, con un apoyo financiero extraordinario de hasta 25 mil millones de pesos para esos ocho estados, de un total de 90 mil millones de pesos que hay disponibles para ese propósito en todo el país.
El proyecto iniciará en esta región de la nación, a la que calificó de la más desfavorecida y que vive la paradoja de contar con la mayor cantidad de riqueza en recursos naturales del país y de que su gente sea la más pobre.
Es, abundó, un problema tan complejo que decidimos iniciar paulatinamente y por partes en estos ocho estados, para en los próximos seis meses extenderlo a otras regiones del país, para, posteriormente, en unos dos años, establecerlo y operarlo en todo México.
Al asegurar que México ha retrocedido en materia de salud, el presidente dijo que hay que caminar hacia un ideal de mejor salud, lo que calificó como “una utopía distante, pero que nos hace avanzar hacia un propósito”.
“Lo que queremos es un sistema de salud en el que los medicamentos y la atención sean gratuitos y que se garantice la salud, como dicta la Constitución, pero que en los hechos es letra muerta, porque más de la mitad no tiene esos servicios”, lamentó.
 Fue claro en señalar que aquí inicia el programa dando prioridad a quienes no son derechohabientes de alguna institución de salud, sin excluir a quienes sí lo son, muchos de ellos que gozan de esa prestación de manera temporal, transitoria.
El programa, insistió, es para todos, pero con énfasis para los que no tienen ningún apoyo médico, para los más pobres.
Agregó que buscan apoyar desde el primer nivel, buscando que la atención sea de primera y que los hospitales o unidades médicas no carezcan ni de médicos, ni de medicamentos necesarios para sacar adelante a los mexicanos que los necesiten.
En este ánimo, el Presidente de México indicó que buscan integrar a los centros de salud de los estados con las instancias federales del ramo, tales como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto para la Seguridad Social y Servicios de los Trabajadores (Issste), así como las instituciones especializadas.
Sobre el convenio firmado, abundó que es un acuerdo para trabajar juntos(estados y Federación) y luego llegar a detalles de cómo será su integración.
“Lo que proponemos es federalizar a todo el sistema de salud, que sea una sola instancia y de que no esté fraccionado como ahora con el IMSS, Issste, sistemas estatales de salud”, insistió al destacar la buena voluntad de los gobernadores firmantes para hacerlo de la mejor manera y no a la fuerza, cambiando la Constitución”.
Tambien reconoció que para este “asunto complejo”, necesitarán la buena voluntad de todos los trabajadores del sector salud, porque va a implicar un acuerdo para regularizar a miles que han trabajado por años bajo contrato, y basificarlos, así como homologar sueldos y prestaciones.
“Tenemos que ponernos de acuerdo, pero bien vale la pena”, dijo al insistir en la necesidad de garantizar a los mexicanos, en los hechos, el derecho a la salud.
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