Iniciativas para el lucimiento, escribe Julio César Silva desde el Palco Quintanarroense

La eficacia y utilidad de los diputados, ya sea federales o locales, siempre ha estado en tela de juicio y sobran razones para ello.

Sus inasistencias a las sesiones, su falta de compromiso con sus representados, sus faltas al trabajo legislativo, su irresponsabilidad con los asuntos verdaderamente importantes, su prestancia a la grilla barata, a las actividades electoreras y muchas malas prácticas los han puesto en la lista negra de los ciudadanos.

Pocos son los que se salvan de la quema.

La gran mayoría busca los reflectores con iniciativas que terminan siendo leyes inservibles, innecesarias, sin consultarlas con los sectores de la sociedad a los que afectan. Se creen expertos en muchos campos, cuando son ignorantes de todo.

Así, en la legislatura quintanarroense pasada hubo iniciativas que se convirtieron en leyes para garantizar la lactancia a los recién nacidos. Legislan sobre las rodillas, sin consultar, como cuando se reformó la Ley de Violencia Obstétrica sin tomar en cuenta a los especialistas.

Cuando directivos del Colegio de Médicos de Quintana Roo preguntaron a la diputada Arlet Mólgora y a sus asesores la fuente de su consulta para legislar en ese rubro, dijeron que una de ellas fue la revista Vanidades.

Los diputados de la llamada “nueva mayoría”, los que controlan actualmente al Congreso, no son diferentes. Parecen cortados por la misma tijera. Sus prácticas no tienen nada de novedosas, legislan sin consultar y una muestra de ello es la nueva legislación e integración de la Comisión de Arbitraje Médico.

Los integrantes del Colegio de Médicos de Quintana Roo están inconforme, porque los diputados no los tomaron en cuenta y lejos de aceptar su error, de abrir los oídos a la sociedad, le legisladores siguen empecinados en actuar como siempre.

Se asumen como diferentes, que ahora las cosas se hacen bien y con base en la ley, pero en el Congreso hay un dispendio, sirve para financiar actividades políticas de quienes lo controlan y hasta su presidente Eduardo Martínez Arcila olvida que es representante de un Poder y se embarca en el apoyo de cuestionados personajes que solo buscan desestabilizar políticamente.

En el Congreso hay mucho trabajo, pero los diputados prefieren los reflectores de la politiquería, iniciativas sólo para el lucimiento.

Platea

¿Dónde está Juan Pablo Guillermo Molina, el secretario de Finanzas de Roberto Borge? Un juez le negó el amparo definitivo en contra de una orden de aprehensión.

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Twitter: @JulioCsarSilva

 

 

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