Mezquindad política frente a la tragedia nacional. Por Humberto Aldana
En su columna Texto Sentido, Humberto Aldana, diputado del Distrito 3 de Quintana Roo, analiza el uso político del dolor tras una tragedia nacional.

Mezquindad.
Entre las diversas acepciones a esta palabra en el Diccionario de la Real Academia Española, “Mezquino” es alguien “falto de nobleza de espítitu”, “pobre, desdichado, falto de lo necesario”, “desgraciado, infeliz”. No obstante hay una que me parece perfecciona en la oposición su uso como adjetivo: “pequeño, diminuto”.
Cabe aclarar que ninguna de las otras conceptualiza erróneamente al ala conservadora de nuestro país. Sin embargo, la pequeñez en cuanto a la altura de miras, los objetivos que persigue y la poca capacidad de enfrentar en el terreno de las ideas los argumentos de un proyecto de gobierno incluyente y cercano a las necesidades de la población más necesitada, emanado de un Movimiento social que los avasalló en las urnas, da una aplitud precisa e impensada a “pequeño, diminuto” para describirla.
La furia con la que el PRIAN y sus corifeos mediáticos han salido a despotricar falsedades acerca del trágico accidente del Tren Interoceánico, muestra el nivel de desesperación y frustración que les embarga y su amnesia acerca del poco valor ético que ellos mismos, cuando eran gobierno, exibieron ante situaciones similares, como el estallido de una planta de almacenamiento de gas de PEMEX en San Juanico en 1985, cuyo análisis por expertos internacionales no sólo evidenció la falta de información sobre los riesgos por parte de los habitantes de ese asentamiento, también el trato déspota, autoritario y discriminador que sufrieron por parte del gobierno del PRI en funciones. O el trato de los gobiernos panistas a familiares de los mineros de Pasta de Conchos y a los habitantes de la Ribera del Río Sonora, cuya contaminación ha causado una infinidad de muertos y afectación a la salud de humanos, animales y medio abiente.
Los pigmeos de la oposición han salido raudos a manipular, desinformar, mentir y convertirse en expertos ferroviarios express -como la Senadora panista por Quintana Roo de la que no se conoce ningún logro legislativo y que sale sin pudor a lucrar con el dolor- para intentar, una vez más, sabotear un proyecto de la 4T. En contraste, la sensible e inmediata respuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum en apoyo PRIMERO a víctimas y familiares, coordinando a todas las instituciones relacionadas con la atención a las personas, ha refrendado su gran capacidad para enfrentar adversidades. Confiemos, ahora, en que los peritajes permitirán deslindar responsabilidades y se sancione ejemplarmente a quienes carguen con ellas, sea quien sea. Nos corresponde ser ejemplo.