Tragedia política, escribe Julio César Silva desde el Palco

 

Desde sus primeros años como país independiente México ha vivido en la polarización política constante, sin encontrar el punto medio que le permita establecer políticas de estado que le den certidumbre a su desarrollo en el largo plazo.

México vive en el “bomberazo” constante.

Diversos hechos que marcaron la historia del país lo demuestran:

Vicente Guerrero combatió un presunto fraude electoral en su contra y, finalmente, luego de asumir la presidencia de la República fue derrocado por los ex realistas; Benito Juárez y su república itinerante se enfrentó al imperio de Maximiliano; Porfirio Díaz contra Francisco I. Madero; Lázaro Cárdenas contra Plutarco Elías Calles.

Gustavo Díaz Ordaz contra el movimiento estudiantil, Carlos Salinas de Gortari contra Cuauhtémoc Cárdenas, el magnicidio de Luis Donaldo Colosio estropeó los sueños salinistas de poner a México en el “primer mundo”, Ernesto Zedillo Ponce de León de enfrentó al primer Congreso con mayoría opositora en la historia contemporánea del país; Vicente Fox contra la realidad, Felipe Calderón contra Andrés Manuel López Obrador y el narco.

La corrupción contra los mexicanos… los “honestos” contra los corruptos…

No hay calma, no hay momento para planear estratégicamente el futuro del país… y tampoco ganas. Implica mucho, demasiado trabajo y la grilla es más redituable.

A estas alturas del próximo año estaremos en medio de una campaña por la presidencia de la República, en la que la corrupción será el tema central en los discursos de todos.

Veremos en campaña a auténticos antihéroes de la política, a los malos defendiéndonos de los peores y viceversa; a los corruptos hablando de honestidad, a los depravados pidiendo cárcel para sus rivales, a los ladrones persiguiendo ladrones.

La muestra de todo ello la dio el cuestionado presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, quien exigió de manera enérgica acciones legales en contra de López Obrador, sobre quien hay presuntas evidencias de que recibió paquetes de dinero de la administración de Javier Duarte de Ochoa, en Veracruz.

Y no está mal que lo haga, está en su papel. Además, el historial de López Obrador y los suyos lo justifica. Sin embargo, Ochoa Reza no ha mostrado esa misma energía para exigir cárcel a los ex gobernadores emanados de su partido que hoy protagonizan el mayor escándalo de corrupción en la historia del país.

Los mexicanos ya no saben a dónde voltear. Ven hacia un lado y una hay jauría de lobos. Lo hacen hacia el otro y se encuentran con el espejismo de unas ovejas, bajo cuya piel hay más lobos.

Es la tragedia.

No hay para dónde voltear.

Platea

Lo que faltaba. Dicen que los borgistas no dejaron ni el material estadístico, mapoteca y demás datos y estudios que el INEGI entrega periódicamente a los gobiernos para realizar su trabajo.

En su afán de borrar pistas, barrieron con todo.

Actualmente ese organismo se encuentra reponiendo toda esa información al gobierno de Carlos Joaquín y también a los ayuntamientos que lo requieran.

 

 

Correo: [email protected]

Twitter: @JulioCsarSilva | @PalcoQR

 

 

Botón volver arriba