
Ciudad de México.- En el marco del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, la Secretaría de Salud hizo un llamado a la población para reconocer los signos de alerta de esta enfermedad y acudir oportunamente a valoración médica, ya que el diagnóstico temprano mejora significativamente las posibilidades de tratamiento y supervivencia.
El jefe de la Unidad de Cirugía Oncológica de Cabeza y Cuello, Carlos Alberto Lara Gutiérrez, explicó que este grupo de tumores puede desarrollarse en la cavidad oral, faringe, laringe, senos paranasales, cavidad nasal y glándulas salivales, afectando funciones esenciales como la respiración, la deglución y el habla.
El especialista informó que el 75 por ciento de los pacientes presenta factores de riesgo relacionados con el consumo de tabaco, alcohol y la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH), además de que esta enfermedad es más frecuente en hombres.
Entre las principales señales de alerta destacan:
- Úlcera en la boca que no cicatriza en más de 15 días.
- Lesión blanquecina que sangra fácilmente.
- Dolor persistente al tragar.
- Ronquera o cambios en la voz durante varias semanas.
- Congestión nasal constante.
- Sangrados nasales frecuentes.
La Secretaría de Salud señaló que cuando una lesión no responde al tratamiento después de dos o tres semanas, es indispensable realizar una biopsia para descartar un tumor maligno.
Asimismo, advirtió que en muchos casos el diagnóstico se retrasa porque los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, lo que reduce las posibilidades de éxito del tratamiento.
De acuerdo con la dependencia, en México se registran alrededor de 20 mil nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello cada año. El tratamiento depende de la localización y la etapa del tumor; cuando se detecta de manera temprana, generalmente consiste en cirugía, complementada con radioterapia o quimioterapia cuando es necesario.
Sin embargo, cerca del 50 por ciento de los pacientes recibe el diagnóstico en etapas avanzadas, cuando el cáncer ya se ha extendido a los ganglios linfáticos, reduciendo la probabilidad de supervivencia a aproximadamente el 50 por ciento.
Por ello, la Secretaría de Salud reiteró la importancia de no ignorar los síntomas persistentes y acudir a revisión médica para favorecer un diagnóstico oportuno y mejorar el pronóstico de la enfermedad.