Chihuahua, Veracruz y Puebla tienen más en común de lo que imaginas

Ciudades que florecieron durante la época prehispánica, como Paquimé, en Chihuahua; el Zapotal, en Veracruz, y Cholula, en Puebla, a pesar de ser geográficamente distantes, tienen en común su sistema constructivo: las tres fueron levantadas con arquitectura de tierra y aún permanecen en pie.

Dada la importancia de este patrimonio edificado, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desarrollarán un curso teórico práctico sobre esta técnica tradicional, del 11 al 15 de abril.

El curso “Acciones sostenibles para la conservación del patrimonio cultural. Tecnología tradicional y cultura constructiva con tierra” se efectuará en dos sedes: la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) y la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), con la participación de expertos de Portugal, Italia, Bosnia y México.

La arquitectura con tierra tuvo un amplio desarrollo no sólo en México, sino a nivel mundial desde hace milenios. “Su origen es muy remoto, basta con recordar que en la ciudad de Caral, en Perú, se han hallado construcciones de 3500 a.C., mientras que en nuestro país existen edificaciones de adobe en el área olmeca, correspondientes al periodo Preclásico (700 -1000 a.C.), informó Luis Fernando Guerrero Baca, profesor de la ENCRyM.

En casi todas las antiguas culturas de México se contaba con arquitectura de tierra que se adaptó a las diferentes condiciones climáticas (zonas frías, desérticas, boscosas y trópicas húmedas), de manera que los especialistas se han abocado a su conservación de manera metódica.

 

Durante la actividad académica se capacitará al personal del INAH en la recuperación y aplicación de las técnicas tradicionales de construcción con tierra, cuyo uso se ha perdido y ello dificulta la conservación de este tipo de edificaciones, indicó Guerrero Baca.

Dirigido a restauradores, arqueólogos, arquitectos y profesionales encargados de la conservación del patrimonio edificado, el curso fomentará el trabajo colaborativo entre especialistas nacionales e internacionales. Se darán a conocer las experiencias en la materia de Perú, África y Medio Oriente.

El profesor de la ENCRyM refirió que una edificación se debe entender en su contexto natural y cultural como un todo, de manera que en esta actividad los participantes abordarán la trascendencia de la sustentabilidad de los sistemas constructivos.

Se impartirán conferencias magistrales y talleres prácticos donde los expertos darán cuenta de cómo a través de la tradición oral han rescatado las técnicas constructivas vernáculas, mientras que los restauradores hablarán de su experiencia en la conservación de este tipo de patrimonio.

En el curso también se incorporará la visión de los arquitectos, quienes han recuperado las técnicas tradicionales y las han retomado, porque la tierra es un material de poco impacto ambiental.

La arquitectura de tierra es un sistema constructivo integrado por una cimentación, una unión de bloques y uso de agua, que en conjunto dan garantía de resistencia a un edificio. No sólo se utilizó en viviendas, también en pirámides, plataformas, reservorios de agua e incluso, recientemente, se descubrió que los olmecas la usaron para hacer caminos de tierra compactados, similares a los sacbés mayas.

Este sistema comprende distintas técnicas constructivas como el adobe —predominante en este tipo de arquitectura— y el cob (bolas de barro aglutinadas) que conforma muros de varios niveles, como en Paquimé.

Otra técnica es la tapia o tapial, en la que la tierra se pone en una cimbra o cofrado y se compacta en capas con poca agua hasta formar bloques de grandes dimensiones, y el bajareque, técnica mixta en la cual la estructura del edificio está hecha con material vegetal, como varas, carrizo o bambú, y se cubre de barro por dentro y por fuera.

Los procesos de conservación que actualmente se hacen con técnicas tradicionales, expuso Fernando Guerrero, son el tapial en el Zapotal, Veracruz, que sirve para estabilizar las edificaciones. En Paquimé se valen de las técnicas ancestrales y la tierra es enriquecida con cal para que las intervenciones sean más espaciadas.

Los temas que se tratarán a lo largo del curso teórico-práctico son: La arquitectura tradicional e investigación desde una visión arqueológica y constructiva; Sistemas constructivos tradicionales; Conservación y restauración; Transferencia tecnológica y nuevas tecnologías (bioconstrucción) y Desarrollo social y comunidad.

 

Los talleres, en los que participarán 40 investigadores del INAH, son: Caracterización y estabilización; Mampostería de tierra: sillar y adobe; Bajareque; Tapia pisada y revestimientos de tierra.

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