
Por: Ingrid Ishikawa
Chetumal, Quintana Roo | 31 de agosto de 2026
Quintana Roo alcanzó en 2026 la mayor inversión pública de su historia reciente, resultado de una política de disciplina presupuestaria, orden financiero, austeridad y combate a la corrupción, destacó la gobernadora Mara Lezama Espinosa en el marco de su Cuarto Informe de Gobierno.
La mandataria señaló que estas acciones, sumadas a una gestión permanente ante el Gobierno de México, han permitido transformar los recursos públicos en hospitales, carreteras, puentes y obras de movilidad que atienden necesidades históricas de las familias quintanarroenses.
Inversión histórica en salud
En el sector sanitario, el gobierno estatal impulsa la creación y fortalecimiento de nueve hospitales. Tan solo cinco de estas obras, actualmente en construcción simultánea, representan una inversión superior a los 5 mil 500 millones de pesos.
Entre los proyectos destacan la ampliación del Hospital General de Chetumal y los nuevos hospitales del ISSSTE en Chetumal y Cancún. Asimismo, en la Zona Maya se amplía el hospital de Felipe Carrillo Puerto y el de José María Morelos, este último brindando cobertura a 64 comunidades. A esto se suma la instalación de dos Salas de Hemodinamia y nuevo equipamiento de alta tecnología para radioterapia.
Infraestructura y movilidad estratégica
En materia de movilidad, sobresale el Puente Nichupté, una obra de 11.2 kilómetros que representa una inversión federal de 10 mil 319 millones de pesos. A esta infraestructura se integran la modernización del bulevar Luis Donaldo Colosio, la avenida Chac Mool y el Distribuidor Vial Kukulcán.
Además, avanzan trabajos clave como el corredor Cancún-Isla Blanca, que moderniza 25 kilómetros generando más de 14 mil empleos, y el Libramiento de Carga Cancún Sur. En el centro y sur de la entidad, se rehabilita la carretera Bacalar-Buenavista, se amplía el ramal Javier Rojo Gómez y se moderniza el Puente Internacional Río Hondo para fortalecer el comercio con Belice.
Mara Lezama afirmó que el resultado de ordenar las finanzas públicas significa destinar menos dinero al pago de deuda y tener mayor capacidad de inversión. Estas obras se complementan con proyectos estratégicos como el Tren Maya y el Aeropuerto Internacional de Tulum, consolidando una gestión orientada a generar bienestar y prosperidad compartida para el estado.